Jóvenes artistas: Natalia Tamames

Jóvenes artistas: Natalia Tamames

Hoy conocemos a una mujer diferente, un gran ejemplo de emprendimiento femenino que no pasa desapercibida cuando el escenario le da un pequeño espacio para encandilar con su voz. Personalidad, sentido del humor, valentía y descaro atesoran los 26 años de esta entrevistada.

Cuando los números salen de la fórmula, la artista hace acto de presencia. No sólo el arte representa a esta mujer, sino que también combina la abogacía con la pasión por el canto y su participación en proyectos culturales.

Tenemos el gusto de presentaros en esta entrevista a Natalia Tamames, el escenario es tuyo.

 

1. ¿Cuándo nace la Natalia Tamames como artista?

Creo que se fue labrando a lo largo de toda mi etapa escolar. Formaba parte del coro de mi colegio y, cuando salí, continué encima del escenario en el grupo de teatro de antiguas alumnas. Todo ello aderezado, durante varios veranos e inviernos, con varios cursos de interpretación, canto y baile. Creo -bueno, en realidad, estoy convencida- de que fueron pilares esenciales para labrar a la «Natalia Tamames» artista de hoy, que salió a la luz como tal en 2016 y, precisamente, por estas fechas. Desde entonces, no he parado de acompañar con mi voz eventos de todo tipo, versionando canciones y aportando mi granito de arena musical particular, convirtiendo temas que, aunque creados por otr@s, a través de ellos, intento contar algo nuevo.

 

2. ¿Crees que hay más barreras para las mujeres en la música?

No quiero caer en tópicos. Así que voy a hacer uso de realidades y experiencias particulares que yo he vivido como partícipe de la industria cultural y musical de mi país, desde los prismas de abogada, cantante y colaboradora de proyectos culturales. Prefiero hablar de lo que conozco de primera mano y espero que sea suficiente para que el lector me crea. Es una realidad, por ejemplo, que estamos muy familiarizados con las «boy bands» -y no tanto con las «girl bands»-; o que los puestos artísticos y directivos en grandes compañías discográficas y editoriales los ocupan hombres y no tanto mujeres; o que existen plataformas musicales que pretenden mejorar el papel de la mujer -y no del hombre- en la industria, a todos los niveles. Todo ello me hace, en primer lugar, reflexionar acerca de lo que ocurre; en segundo lugar, cuestionarme si las mujeres no quieren estar ahí; y, en tercer lugar, después de haber reflexionado y de haberme cuestionado, concluir que, del mismo modo que en otras industrias, las barreras son mayores. Desconozco la razón porque me he encontrado con infinidad de ellas maravillosas, valiosísimas y con muchísimo que aportar, al igual que con hombres. Y es precisamente por eso por lo que no entiendo la existencia de barreras en unas y no en otros, cuando no deberían existir para nadie.

 

 

3. ¿Cómo crees que contribuye la música a la idea de género?

Mentiría si dijera que la música no ayuda a determinados colectivos, al lanzar mensajes concretos a sectores específicos de la sociedad; las mujeres, por ejemplo. Para ser más fina en mi respuesta, lo que creo que ocurre es que, de un tiempo a esta parte, las mujeres cantan para las mujeres. Es algo que no es novedoso de nuestros días, pero sí considero que se ha acentuado, últimamente. Beyoncé y su «Run the world» es un claro ejemplo de ello. Creo que es una canción necesaria, que lejos de provocar, invita a que abramos la mente y caigamos en la cuenta de que se ha hecho poca música dirigida a las mujeres. Y no es que las mujeres dominen el mundo porque sí -podrá ocurrir en algunas ocasiones, y no en otras-; lo importante de este tema es que, con él, se abrió una estela, hace casi 10 años, que continúa hoy en día con, entre otras, canciones de reguetón cantadas por mujeres y dirigidas a ellas, en las que abandonamos las temáticas típicas de este género en torno a la mujer que pertenece al hombre o la mujer como sinónimo de placer per sé. Considero que es un avance necesario y, en ningún caso, excluyente de otras temáticas. Con ello, no se buscan luchas de género, sino apertura del abanico de temas y opciones al componer y cantar.

 

4. Como cantante, ¿te has visto encasillada en ciertos estilos musicales por ser mujer?

La verdad es que no. Soy plenamente libre a la hora de elegir qué canto, cómo lo interpreto, qué quiero transmitir y cómo quiero llegar al público. En mi caso, podría decirse que los géneros musicales con los que me siento más plena son el pop, el jazz, el soul y el funky. Y, de todos ellos, tenemos a grandes referentes tanto femeninos como masculinos. Amy Winehouse, Aretha Franklin, Zaz, Louis Amstrong o Gnarls Barkley son grandes inspiraciones para mí y no suelo tener ninguna actuación en las que no cante algo que nació de ellas y de ellos.

 

5. Referentes de la música mujeres y hombres.

Me temo que en la pregunta anterior he contestado parte de ésta, pero siempre puedo completar la lista de artistas que me inspiran. De hecho, voy a aprovechar esta pregunta para aterrizar en España, país de grandes compositor@s y artistas y de cuya escena musical, que puedo vivir de cerca, me siento orgullosa. De Vanesa Martín, me quedo con sus letras y sensibilidad; de Zahara y Pablo Alborán, con su delicadeza; de Vetusta Morla, con su fuego e imán al cantar; y de Iván Ferreiro, con su timbre de voz. Me dejo a much@s en el tintero, tanto de dentro como de fuera de nuestras fronteras. Pero, supongo que los mencionaré en otra entrevista -si es que tengo el honor de poder colaborar, de nuevo-.

 

6. ¿Cómo ves la industria musical española con respecto al resto del mundo?

Quizás la respuesta fácil es decir que la veo algo por detrás de la anglosajona, que suele servir de referencia en este mundo; pero lo cierto es que no lo creo así. La industria musical española la componen muchos agentes: compositor@s, autor@s, productor@s, artistas, mánagers, discográficas, distribuidoras, editoriales musicales, y considero que hay mucha calidad. Yo formo parte de ese entramado y considero que está bien montado. Sin ir más lejos, Rosalía es el claro ejemplo de que, en España, tenemos unas raíces musicales que engrandecen y unos ingredientes maravillosos para crear algo mágico. Pero, también reconozco que falta más profesionalización, más compromiso y más seriedad. Ver al arte y a la música como lo que son: activos intangibles que han de valorarse y que aportan mucho a la cultura de la sociedad española. Hasta que ese cambio no ocurra en las mentes de l@s español@s, seguiremos asistiendo a una industria algo «caótica». En el fondo, es responsabilidad de tod@s.

 

7. ¿Qué tratas de transmitir con la música?

Pues fíjate que no me suelo preocupar en lo que transmito. De hecho, ni lo pienso ni busco transmitir algo concreto. Lo que me ocurre cuando subo a un escenario es que me invade una energía especial que me transforma a mí. Y creo que, a través de esa transformación mía, consigo que el público se emocione. Me suelen decir que canto con mucho sentimiento y pasión, y lo cierto es que ese sentimiento y esa pasión son el resultado del efecto que la música tiene sobre mí. En realidad, es ella -la música- la que me transmite a mí y, a raíz de eso, emociono yo -o eso intento-.

 

 

8. ¿Qué sientes durante el transcurso de una canción?

Buah, la verdad es que es la mejor sensación del mundo. Reconozco que es como si me inyectaran una dosis de seguridad, autoestima y felicidad que se transforma en emoción, como comentaba en la pregunta anterior. Me suele invadir más la música que la letra. El sonido, para mí, es esencial y es lo que verdaderamente me conmueve por dentro. Unos instrumentos bien engranados, un público expectante y alguna que otra cara conocida, de complicidad, mirándome y ya tengo todos los ingredientes necesarios para poder volar encima del escenario. En realidad, dejo de ser un poco dueña de mí y pasa a ser la música la que me controla…

 

 

9. ¿Consideras que España es un país musicalmente culto o falta mucho por hacer? 

Precisamente en cultura musical, podemos afirmar orgullosos que ocupamos el podio. No hace falta sino remontarse a la etapa de Mecano, Joan Manuel Serrat, Camarón, Lola y Antonio Flores, Alaska y Dinarama, Paco de Lucía, Rocío Jurado, Joaquín Sabina – entre much@s otr@s- y contemplar con satisfacción nuestros orígenes. Rezuman arte por todos sus poros. De hecho, hoy en día, se sigue creando teniéndolos como inspiración. Sin ir más lejos, Rosalía -de nuevo- y sus raíces flamencas o el álbum tributo a Sabina que acaba de salir a la luz, en el que 38 artistas musicales dan vida, de nuevo, a las canciones de este poeta. Lo único que falta es creernos el inmenso valor de nuestro arte y sumar algo más de «orden» en esta industria, porque de «concierto», vamos por buen camino.

 

Fotografía de Santi Villaseca

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