Jueces

Jueces

Esta entrada va dedicada a aquellos valientes que dedican su tiempo, no siempre libre, a mejorar la formación y crecimiento personal de los jóvenes que se dedican al mundo del debate.

Agradecimientos son pocos los que podríamos enumerar.

A día de hoy son uno de los «elementos» que más se ponen en entredicho en todos los torneos de debate.

Vivimos tiempos convulsos en los que, por desgracia, la crítica fácil se esconde en comentarios hirientes en los pasillos hacía unos jueces que, también por desgracia y en ciertos casos, no están a la altura ni del tema que se debate, ni del trabajo de los equipos realizado para estar allí.

Todos los que estamos leyendo estas líneas podríamos contar que hemos escuchado feedbacks como si fueran juicios de valor o hemos comprobado que la amistad con los jugadores pesa más que aportarles algo de verdad.

Y eso, en muchos casos, duele.

Aquí radica nuestro antibiótico hacia este tipo de políticas destructoras que algunos piensan que ayudarán en el mañana de nuestros estudiantes.

Usa la Palabra defiende un modelo innovador donde la forma y el fondo se analizan por expertos en cada materia, pues se exije el estudio del tema al jurado invitado, defendiendo siempre así una igualdad de oportunidades.

Sí, el mundo educativo español tiene grandes motivos de satisfacción, pero una gran traba, la picaresca. Aún así, no queremos creer que existan instituciones que lleguen a utilizar este tipo de eventos para el regocijo propio, pues sería una política que se nos haría indigesta.

En los cuatro años que llevamos dedicados a la formación en habilidades comunicativas hemos hecho gran hincapié en el desarrollo y mejora constante de nuestro sistema, haciendo uso de un jurado profesional en debate, que ha revisado y revisa en cada uno de nuestros torneos la hoja de ítems.

Así, no sólo es más enriquecedor y transparente, sino que acercamos el mundo profesional para aportar, ya no solo una independencia respecto a los clubes e universidades competidoras, sino también a las relaciones personales que puedan poner en duda los criterios de evaluación.

No olvidamos (y por eso os pedimos que no olvidéis) una cosa muy simple: tras la universidad llega la empresa.

Pero este escrito es una carta de agradecimiento personal a algunos colaboradores acérrimos de nuestra filosofía de trabajo, perdonadme si me dejo alguno, como son Mikel Marlasca, Jorge Raga, Sara García, Carlos Sanchez de Pazos, Ricardo Maestro, Diego Urteaga o Renato Sgrosso, y muchos más que cada día van ampliando nuestra familia.

Sí, se dice que la calidad de un torneo de debate no se mide por la calidad de los debatientes (que claro que es importante) sino por la calidad del jurado. Así, podéis catalogar estos nombres como más o menos importantes o influyentes en el mundo del debate, para gustos los colores, pero confirmamos y nos enorgullecemos que se toman enserio el trabajo de todos los debatientes que pasan por nuestros torneos.

Queremos ser agradecidos, porque sin vosotros esto no podría ser una realidad.

Por muchos años dedicados a este proyecto, para que cada vez seamos más los que veamos los debates con las gafas de la formación y el desarrollo personal.

Por todo ello, muchas gracias.

Manuel Morey Vives

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